A las 17:00 horas, Noelia se convertirá en la primera persona en el país en recibir la prestación de ayuda para morir debido a un cuadro de depresión severa, tras un largo y doloroso proceso legal.
La historia de Noelia está marcada por un trauma sistémico que comenzó en 2022, cuando fue víctima de una violación múltiple mientras se encontraba en un centro tutelado, un lugar que debía garantizar su seguridad.
A raíz de esta agresión, Noelia desarrolló una depresión mayor resistente a tratamientos. En un intento por terminar con su sufrimiento, se lanzó desde un quinto piso; el impacto le provocó una lesión medular irreversible, dejándola en estado de paraplejia y agravando su diagnóstico mental y físico.
El caso ha generado un intenso debate internacional debido a la férrea oposición de sus padres, quienes agotaron todas las instancias legales para detener el procedimiento, argumentando que la depresión de su hija nublaba su capacidad de decisión.
Sin embargo, la justicia europea ha ratificado finalmente el derecho de Noelia a decidir sobre su propio cuerpo y el final de su vida, determinando que el sufrimiento que padece —tanto psíquico como físico— cumple con los requisitos de "padecimiento grave, crónico e imposibilitante" que exige la ley.
