Por una parte, el proyecto del tren ligero Puebla–Ciudad de México que se encuentra en una fase de análisis serio y coordinado entre el gobierno federal y el gobierno del estado.
De acuerdo con el mandatario, se trata de una iniciativa encabezada por el Gobierno Federal, en la que el estado ha mantenido un seguimiento puntual a través de la Secretaría de Infraestructura.
Armenta detalló que José Manuel Contreras de los Santos, secretario de Infraestructura del estado, ha sostenido diversas reuniones con los responsables del proyecto a nivel federal, además de contar con la participación de la Marina y la SEDENA, quienes ya trabajan en el trazado de posibles rutas.
Entre las alternativas que se contemplan destacan las conexiones CDMX–Tlaxcala–Puebla, con una posible extensión hacia San José Chiapa y Veracruz; otra propuesta considera una entrada por Orizaba, Tepeaca y Grajales, mientras que una tercera opción podría ir de San Martín Texmelucan hacia Río Frío, aunque en esta última zona no existen vías habilitadas actualmente.
"Hay varias rutas que se están estudiando… Lo estamos viendo con mucha seriedad", afirmó el gobernador.
Por otro lado, Alejandro Armenta informó que el cablebús de Puebla será una obra que beneficiará directamente a la ciudadanía, subrayando que su construcción no comprometerá las finanzas públicas.
"El cablebús será una obra antes y después para Puebla, sin dejar en deuda al estado, sin poner en riesgo las finanzas y a bajo costo, con seguridad para las mujeres y para los poblanos", finalizó.
