Mientras el empresario Francisco Javier Morales Muñoz, dueño de FM Producciones, se frota las manos con las millonarias ganancias del Palenque, una denuncia pública lo exhibe a nivel nacional como lo que es: un presunto deudor alimentario que prefiere el negocio antes que la comida de sus propios hijos.
Es una bofetada a la sociedad poblana. Este jueves 23 de abril, en pleno día de inauguración, estalló la bomba que deja al descubierto la verdadera cara del hombre que maneja el entretenimiento más caro de la feria. No se trata solo de un pleito legal; se trata de una falta de escrúpulos que estremece: ¿Cómo puede alguien coordinar espectáculos de lujo mientras es señalado por negarle el sustento a su propia sangre?
Ni un comunicado, ni una explicación, ni una pizca de vergüenza. Morales Muñoz y su empresa han optado por el silencio, esperando que el ruido del Palenque ahogue los reclamos de justicia. Pero los tiempos han cambiado: en este 2026, la opinión pública no olvida a quienes se esconden tras sus cuentas bancarias para evadir sus responsabilidades más básicas.
Día clave: El escándalo reventó justo cuando se cortaba el listón de la Feria.
El contraste: Adentro, música y risas; afuera, una demanda que lo señala por irresponsable.
La fiesta apenas comienza, pero para Francisco Javier Morales Muñoz, el juicio social ya dictó sentencia: no hay espectáculo que cubra la mancha de un padre que, según la denuncia, ha decidido ignorar su deber.
