En rueda de prensa, Riestra fue directo al grano: toda política de seguridad debe identificar bien el problema, demostrar que funciona y no perjudicar a quien sí cumple la ley. La Ley Casco no hace ninguna de las tres.
"La Ley Casco desvía la atención del verdadero problema: la seguridad vial", advirtió.
Mientras tanto, los siniestros en moto en Puebla capital pasaron de 580 casos en 2020 a mil 461 en 2024. Un incremento brutal del 152% en cuatro años. A nivel nacional, los motociclistas representan el 57.7% de los egresos hospitalarios por accidentes viales.
La prioridad, dijo, debería ser salvar vidas con mejor infraestructura, capacitación y prevención, no etiquetar a la gente como delincuentes.
Cuestionó que no se ha presentado una sola evidencia de que obligar a poner calcomanías o números al casco reduzca los delitos.
Lo que sí advirtió el PAN y se está cumpliendo es que los cascos identificados ahora se pueden volver objeto de robo para delinquir.
Por eso, anunció que el Grupo Legislativo del PAN presentará una iniciativa para corregir la Ley Casco y construir una política pública basada en evidencia, resultados y respeto a los derechos.
"La seguridad vial es el verdadero pendiente. No la estigmatización", concluyó.
