De acuerdo con los reportes, antes de su fallecimiento, el docente grabó un video que se difundió rápidamente en redes sociales. En el material, negó de forma categórica los señalamientos en su contra y aseguró que su trágica decisión no representaba una admisión de culpabilidad, sino una consecuencia del linchamiento mediático.
El caso ha desatado un intenso debate y consternación entre la comunidad escolar. Compañeros del profesor señalaron que enfrentaba de manera simultánea un proceso administrativo interno en la institución y una investigación ante el Ministerio Público, una situación que, afirmaron, lo dejó en total vulnerabilidad y abandono institucional.
Ante los hechos, docentes del plantel exigieron a las autoridades educativas y de justicia revisar a fondo los protocolos de atención en este tipo de denuncias. El magisterio exige que se garantice tanto la protección efectiva a las presuntas víctimas como el respeto irrestricto al debido proceso y a la presunción de inocencia de los acusados.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México mantiene abierta la investigación correspondiente para esclarecer las causas del deceso.
