Todo comenzó cuando los oficiales detectaron a un joven que esperaba el autobús afuera de una tienda de conveniencia. La unidad llegó expresamente a recogerlo y la actitud del conductor despertó sospechas, por lo que los policías decidieron intervenir para revisar la situación.
De acuerdo con los primeros reportes, en el teléfono del chofer se habrían encontrado conversaciones relacionadas con un presunto reclutamiento por parte del crimen organizado. Por su parte, los jóvenes declararon que habían aceptado viajar debido a una oferta laboral de 15 mil pesos mensuales, aunque algunos desconocían exactamente qué actividades realizarían al llegar a Tamaulipas.
Durante la intervención, el conductor fue detenido tras agredir a los oficiales.
El caso vuelve a encender las alertas sobre la forma en que presuntos grupos delictivos captan a jóvenes mediante falsas oportunidades laborales, ofreciendo sueldos atractivos y traslados hacia la frontera norte del país.
