Lo que parecía ser una tarde tranquila en la junta auxiliar de La Trinidad se convirtió en una escena de película de terror. Testigos que circulaban por la zona de cultivos observaron bultos extraños a un costado de la cinta asfáltica.
Al acercarse, la realidad los golpeó: eran las extremidades y el torso de una persona.
Elementos de la Policía Municipal llegaron al lugar solo para confirmar lo peor. Los restos presentaban signos evidentes de tortura y violencia extrema, lo que sugiere un posible ajuste de cuentas o un mensaje directo entre grupos delictivos que operan en la zona.
A pesar de que la zona fue sitiada por fuerzas ministeriales y el Servicio Médico Forense (Semefo), los responsables lograron esfumarse entre las brechas de cultivo. Hasta el momento, la víctima permanece en calidad de desconocida, no hay detenidos y el móvil del crimen sigue siendo un misterio, aunque la saña con la que fue abandonado el cuerpo apunta a una ejecución del crimen organizado.
La Fiscalía General del Estado ya abrió la carpeta de investigación.
