Mientras la administración de Pepe Chedraui parece naufragar entre promesas de campaña, una peligrosa célula criminal a bordo de un Nissan March blanco ha tomado las calles de la ciudad, demostrando que la seguridad en la Angelópolis es hoy una fantasía.
Cámaras de seguridad han dejado al descubierto la desfachatez con la que operan estos delincuentes. A plena luz del día y bajo la mirada indiferente de las autoridades, los sujetos recorren la capital cazando motocicletas.
El vehículo implicado, un Nissan March con placas UAM-755-B, se ha convertido en el heraldo de la desgracia para la comunidad biker.
Los criminales no discriminan zonas: desde el lujo de Plaza Las Palmas, en la zona de Angelópolis, hasta la junta auxiliar Ignacio Romero Vargas, el hampa se mueve con total impunidad.
La audacia de estos delincuentes es un bofetón a la estrategia de seguridad municipal. En cuestión de segundos, los sujetos descienden de su vehículo, manipulan las unidades y deciden su destino.
El primer intento: En un video se observa cómo intentaron encender una motocicleta sin éxito, huyendo del sitio solo para buscar una presa más fácil.
El golpe maestro: Minutos después, lograron concretar el robo de una KTM 390 Adventure, llevándosela frente a transeúntes que ni siquiera sospecharon que estaban siendo testigos de un delito.
La indignación crece entre los ciudadanos, quienes ven con impotencia cómo la delincuencia actúa incluso en zonas de alta afluencia. Mientras la gestión de Pepe Chedraui se acomoda en las oficinas, la inseguridad impera en cada esquina. El mensaje para los poblanos es claro: cuide sus pertenencias usted mismo, porque en esta ciudad, la autoridad brilla por su ausencia.
