El exmandatario regresó a la entidad luego de que su defensa obtuviera un amparo que le permitió modificar la medida cautelar.
Entre los argumentos presentados por sus abogados se encuentra el deterioro de su estado de salud, con padecimientos en garganta y pulmones, además de contar con más de 70 años de edad.
Aunque las autoridades no precisaron si se trató de una modificación de medidas cautelares o de la ejecución directa del amparo tramitado desde 2025, el resolutivo derivó en su traslado del penal federal a su residencia.
Marín Torres enfrentará su proceso en reclusión domiciliaria en tanto se define su situación jurídica, lo que ha vuelto a colocar su caso en el centro de la discusión pública.
