Los mandamientos fueron emitidos entre el segundo y cuarto trimestre de 2025, y los casos continúan bajo investigación de las instancias competentes.
Pallares Miranda no precisó qué delitos se les imputan a los uniformados ni aclaró si actualmente siguen activos dentro de la corporación, bajo el argumento de que los procesos están en manos de las autoridades correspondientes.
El caso pone bajo la lupa a la policía municipal de la capital poblana, cuyos elementos, en lugar de proteger a la ciudadanía, enfrentan órdenes de aprehensión.
