La renuncia fue confirmada por la Comisión de Gobernación del Congreso del Estado, que preside Julio Huerta Gómez. Los 10 integrantes del Ayuntamiento ratificaron su salida como voluntaria, definitiva e irrevocable.
Sin embargo, la caída no fue de un día para otro. Desde junio el municipio vivía en total ingobernabilidad, con manifestaciones, bloqueo de carreteras y toma de la presidencia municipal.
El propio Cabildo había pedido la revocación de mandato de la alcaldesa morenista. Entre las acusaciones que detonaron la crisis están:
Opacidad en el manejo de recursos públicos y diferencias salariales, presuntos nexos con grupos criminales que operan en la Mixteca, y nepotismo por haber dejado como suplente a su propia madre, lo que la alcaldesa defendió diciendo que así fue votada en 2024.
En los últimos días la tensión escaló con denuncias por el uso de la fuerza pública contra manifestantes y el atrincheramiento de gente cercana a la presidenta en el Palacio Municipal.
El Congreso aclaró que las renuncias no borran las investigaciones. La Fiscalía y la Auditoría Superior del Estado mantienen abiertos los expedientes por presunto desvío y abuso de autoridad.
Ante el vacío de poder, el Legislativo convocará a sesión extraordinaria este sábado a las 15:00 horas para disolver legalmente el Ayuntamiento y nombrar un Concejo Municipal que tome el control de Acatlán.
