Durante el primer mes del año, la entidad registró cinco muertes violentas de mujeres; un saldo que, de acuerdo con las autoridades, se divide entre protocolos de feminicidio y ejecuciones directas.
La estadística revela un dato preocupante para la administración municipal: la capital poblana concentró la mayoría de estos crímenes, siendo la segunda semana de enero el periodo más sangriento del mes.
Feminicidios: La crueldad en la periferia
La autoridad ministerial investiga tres casos bajo el protocolo de feminicidio debido a los evidentes signos de violencia de género:
San Andrés Azumiatla (Puebla Capital): El año inició con el hallazgo del cuerpo de una joven de entre 20 y 25 años en un camino de terracería. La víctima, aún desconocida, presentaba múltiples huellas de violencia física.
Huauchinango (Xilocuautla): En la Sierra Norte, cerca de la autopista México–Tuxpan, fue localizado el cuerpo de Nadia Sampayo, de 32 años. El hallazgo destacó por la crudeza del crimen; la víctima fue abandonada envuelta en cobijas.
Colonia Gavilanes (Puebla Capital): Tras una aparente discusión, una mujer fue asesinada por su acompañante frente a una camioneta de carga. El agresor abandonó el cuerpo en una zona de terracería antes de darse a la fuga.
Ejecuciones: Violencia directa en Lomas 5 de Mayo
La Fiscalía General del Estado (FGE) mantiene una línea de investigación distinta para el doble homicidio ocurrido en la colonia Lomas 5 de Mayo, en la capital.
En lo que se perfila como un ajuste de cuentas o ataque directo, una madre y su hija fueron acribilladas. La joven murió de forma instantánea en el lugar, mientras que su madre falleció horas más tarde tras ser ingresada en un hospital.
