Un automovilista circulaba por la carretera de Huejotzingo cuando fue interceptado por sujetos encapuchados. Le cerraron el paso, intentaron asaltarlo y, al no detenerse, le dispararon.
Las balas rompieron los cristales de su auto y una le dio en la pierna. Herido, pisó el acelerador y no paró hasta llegar al Aeropuerto Internacional de Puebla para refugiarse. Ahí pidió ayuda a elementos de la Guardia Nacional.
Todo fue grabado por el automovilista: el auto baleado, los vidrios destrozados y el conductor ensangrentado contando lo que acababa de pasar.
Este no es un caso aislado. Huejotzingo, municipio gobernado por Roberto Solís, suma otro episodio de violencia en sus carreteras.
