Marco Aurelio Mauleón Tlatelpa ha hecho de la simulación su mejor método de supervivencia, pero las recientes filtraciones sobre su pasado y su complicidad en la actual administración de Julián Alfredo Velázquez Romero lo tienen hoy en el centro de un incendio político insostenible. La sociedad ya no exige explicaciones; exige su destitución.
El historial de Mauleón apesta a azufre y a hidrocarburo. Imposible olvidar el fantasma de la "cisterna" al cierre de la gestión 2011-2014, cuando desapareció mágicamente el combustible incautado por la PGR y Pemex que estaba bajo custodia municipal. Aquel atraco federal se sepultó con una negociación de "devolución por libertad". Un carpetazo vergonzoso que hoy regresa a pasar factura.
A una semana de la explosión de unidades cargadas con gas LP clandestino, la "ruleta de la justicia" apunta directo a su oficina. Las investigaciones señalan que desde Gobernación se operan las aduanas y los acuerdos con los capos del huachigas en el Triángulo Rojo. Pero el asunto escala a niveles mayores: los hilos de esta red tocan al diputado Mauricio Céspedes Peregrina y al exgobernador Sergio Salomón Céspedes, colocando a Mauleón como el presunto enlace de la mafia del combustible.
¿Hasta cuándo el alcalde Velázquez Romero seguirá protegiendo a su funcionario consentido? Mantenerlo en el cargo ya no es un costo político, es una abierta complicidad. Si la investigación avanza, la caída de Mauleón va a salpicar y a hundir por completo al ayuntamiento de Tepeaca.
En el Triángulo Rojo, quien juega con fuego termina chamuscado. Si el alcalde insiste en gobernar con personajes de expedientes tan inflamables, que luego no llore cuando las crisis le estallen en la cara. Al tiempo.
