El punto crítico: un audio que Lidya le habría enviado antes de desaparecer y que, presuntamente, no fue compartido con la familia de forma oportuna.
La defensa: "El celular ya lo tiene la Fiscalía"
Ante los cuestionamientos sobre si entorpeció la búsqueda al no mostrar evidencias clave a los familiares, Torres Pérez aseguró que no tiene nada que esconder. Su principal argumento de defensa es que ya puso su dispositivo móvil a disposición de la Fiscalía General del Estado (FGE) para que se realicen los peritajes correspondientes.
Con este movimiento, el esposo intenta sacudirse las sospechas, dejando en manos de la autoridad ministerial el análisis de los últimos mensajes y el audio que podría ser la pieza final de este rompecabezas.
Contradicciones sobre el embarazo
Mientras las versiones de los medios de comunicación apuntan a que la Fiscalía no ha confirmado el embarazo, Luis Andrés insiste en que el nacimiento era inminente. Declaró que incluso ya existía un pago en el Hospital Ángeles para la atención del parto, negando rotundamente que Lidya se haya ausentado por voluntad propia.
No obstante, en un tono de cautela, lanzó la pelota a la cancha de las autoridades:
"Será la Fiscalía la instancia encargada de confirmar o descartar si se encontraba embarazada", señaló, manteniendo la incógnita que tiene a Puebla en vilo.
Se deslinda de violencia familiar
Torres Pérez también aprovechó el espacio para deslindarse de acusaciones de presunta violencia hacia Lidya, afirmando que apenas tuvo conocimiento de dichos señalamientos por parte de terceras personas.
En este escenario donde las narrativas chocan, la entrega del celular se vuelve el elemento más importante de la investigación. ¿Qué dice realmente ese audio? ¿Por qué la familia no lo conoció de inmediato? Las dudas crecen y la verdad sobre el paradero de Lidya Valdivia sigue bajo llave.
