El tablero rumbo a la capital de Puebla ya comenzó a moverse y en Morena la lista de aspirantes crece día con día.
Sin embargo, entre destapes apresurados y cartas desgastadas, la realidad de la ciudad le recuerda a todos los tiradores que la ciudadanía no busca experimentos, sino capacidad real para rescatar un municipio en crisis.
Pepe Chedraui: La factura de una gestión en números rojos
La administración de Pepe Chedraui se encamina a quedar registrada como una de las gestiones más criticadas del movimiento guinda en la capital. La distancia entre el discurso oficial y la realidad de la calle es abismal:
Infraestructura destruida: La ciudad atraviesa una crisis de baches y deterioro vial que quita el sueño a miles de automovilistas todos los días.
Inseguridad desbordada: La percepción de riesgo en colonias y juntas auxiliares sigue al alza sin una estrategia firme.
Feminicidios sin freno: La violencia contra las mujeres sigue siendo la deuda más dolorosa, dejando en evidencia la falta de políticas de prevención y atención integral por parte del gobierno municipal.
Alejandro Carvajal: El desgaste de un discurso sin conexión
Por el sector de la militancia tradicional, Alejandro Carvajal insiste en levantar la mano. No obstante, el exdiputado carga con el costo de sus derrotas en los procesos internos anteriores. A pesar de su trayectoria de años, Carvajal ha sido incapaz de generar esa empatía y cercanía con la gente, manteniéndose distante de un electorado que hoy exige perfiles con verdadero arrastre y calor social.
Gabriela "La Bonita" Sánchez: Los límites del perfil mediático
En el terreno del posicionamiento público aparece Gabriela "La Bonita" Sánchez. Si bien su carrera en el boxeo le otorga reconocimiento, su aspiración a la presidencia municipal pone sobre la mesa serias dudas sobre su preparación académica y formación para la administración pública. Puebla requiere solvencia técnica y conocimiento profundo del aparato municipal, virtudes que la simple popularidad jamás podrá sustituir.
Raymundo Atanacio: La carta de la eficacia y el trabajo de campo
En medio de este panorama, la figura de Raymundo Atanacio emerge como una opción con peso y estructura propia. Enfocado en la articulación territorial y el trabajo cercano con la gente, Atanacio presume una estadística que pocos pueden igualar: en cada contienda electoral en la que ha participado formalmente, ha salido victorioso en las urnas.
Su andar por la función pública y legislativa le otorga un perfil de trabajo constante, alejado del desgaste que arrastran otros nombres. Ante el descontento que generan las gestiones fallidas y la improvisación, Atanacio se posiciona como la carta más sólida y efectiva para Morena en la capital.
El partido tendrá que decidir si insiste en perfiles desgastados o si apuesta por la efectividad comprobada en las urnas.
